Recordá, vos, cuando este pueblo, árido ahora por el paso del tiempo, se quedó sin humbres.
Los llantos, los insultos, las pelas, las locuras, los encantamientos, eran sólo de mujeres.
Resuenan las risas en coro de voces femeninas, en la sala amplia de un restorán sin clientes. Estan las mesas desordenadas, usadas para apoyar en ellas algunas esculturas desprolijas, toscas, hechas por manos que no saben.
El motivo de tanta alegría es una de ellas, una de las esculturas, que tiene forma de torso de hombre, solo un torso, sin piernas, sin brazos, sin cabeza, el torso y el sexo, y los comienzos de las extramidades.
Una de las mujeres es lo suficientemente joven como para no recordar al último hombre que aquí habitó. "Nunca ni un hombre en mi vida". "Es algo así como eso", dijo otra mostrándole el falso cuerpo desnudo, "y además tiene piernas, brazos, cabeza, Casi forma humana."
Y pasa el cuerpo hueco y liviano de mano en mano rodeado de pertinentes comentarios acerca de su fisonomía.
"No te perdés de mucho", le decían, "es un ser demasiado bruto, con brazos y piernas como ramas y como troncos, con el cuerpo cubierto de pelos, y la cara cubierta de pelos, con un sonido en la voz grave como la voz de un toro, que habla como gruñe un cerdo, que lo que tiene entre las piernas se agranda y se yergue agresivo como una cobra a punto de morder".
Y lo que ella se imaginaba después de oír esa descripción haría reír a cualquiera de nosotros.
jueves, septiembre 27, 2007
sábado, septiembre 22, 2007
Lo miraba, lo miraba
Lo miraba, lo miraba. Lo miro.
Me duele esa palabra.
Mirar.
No parás de hacer con todo el cuerpo,
con todo el cuerpo.
Con todo el sentimiento,
y nadie se entera jamás.
Nunca me siento tan sola.
No conozco un ser más lejano
que yo misma.
- desviá los ojos. desvialos -
Sí
los desvío.
pero entonces caen algunas
lágrimas
Me duele esa palabra.
Mirar.
No parás de hacer con todo el cuerpo,
con todo el cuerpo.
Con todo el sentimiento,
y nadie se entera jamás.
Nunca me siento tan sola.
No conozco un ser más lejano
que yo misma.
- desviá los ojos. desvialos -
Sí
los desvío.
pero entonces caen algunas
lágrimas
martes, marzo 06, 2007
de los saberes
¡No me enseñen nada!
No quiero aprender, no quiero saber
nada de nada.
Cuando las cosas se conocen
- se mastican, se degluten, se digieren -
pasan al sinsabor de la inutilidad
la inutilidad del saber
la sabiduría del sinsabor.
Prefiero la ingenua e imaginativa
contemplación
de la ignorancia
- la ignorancia
de la contemplación
e imaginación ingenuas -
yo sé a desconfianza
tengo el sabor que tienen los incrédulos.
No quiero aprender, no quiero saber
nada de nada.
Cuando las cosas se conocen
- se mastican, se degluten, se digieren -
pasan al sinsabor de la inutilidad
la inutilidad del saber
la sabiduría del sinsabor.
Prefiero la ingenua e imaginativa
contemplación
de la ignorancia
- la ignorancia
de la contemplación
e imaginación ingenuas -
yo sé a desconfianza
tengo el sabor que tienen los incrédulos.
sábado, noviembre 11, 2006
casi con la forma de américa
Y respiro el mismo aire del
valle a la montaña, del mar
a la ciudad colmada,
veo el perfil que me muestra
una avenida, la sonrisa
que me hacen las esquinas
y tu poema al final de todo
que hiciste cuando
respiraste el
aire que
yo respiré,
de la montaña
al bajo y
de la
ciudad
hasta
mí.
valle a la montaña, del mar
a la ciudad colmada,
veo el perfil que me muestra
una avenida, la sonrisa
que me hacen las esquinas
y tu poema al final de todo
que hiciste cuando
respiraste el
aire que
yo respiré,
de la montaña
al bajo y
de la
ciudad
hasta
mí.
viernes, noviembre 03, 2006
árbol de llamas
árbol de llamas
no quemes mis pájaros de hojas
no tiznes con cenizas mi luna de metal
pero no te consumas hasta la nada
no quemes mis pájaros de hojas
no tiznes con cenizas mi luna de metal
pero no te consumas hasta la nada
miércoles, octubre 25, 2006
Fiat nux
"Alguien" tuvo una vez un sueño muy lindo.
Había luminosidad, candidez, alegría y esperanza.
Y ganas de vivir en este mundo hermoso.
Entonces se le apareció un ángel y dijo
Fiat nux.
Y se despertó.
A partir del ocaso de ese día, el sol no volvería a verse jamás.
Había luminosidad, candidez, alegría y esperanza.
Y ganas de vivir en este mundo hermoso.
Entonces se le apareció un ángel y dijo
Fiat nux.
Y se despertó.
A partir del ocaso de ese día, el sol no volvería a verse jamás.
martes, agosto 08, 2006
La noche llega
La noche llega y me trae la negación de todas las cosas,
después la negación y hasta las cosas se van,
y sólo queda la noche.
El ridículo rimbombante que le infiere
por adelantado la mañana siguiente,
a la noche,
la hacen ser un poco más velada, más ebria,
más huidiza entre lo dedos, más concreta en la razón.
Más mía.
después la negación y hasta las cosas se van,
y sólo queda la noche.
El ridículo rimbombante que le infiere
por adelantado la mañana siguiente,
a la noche,
la hacen ser un poco más velada, más ebria,
más huidiza entre lo dedos, más concreta en la razón.
Más mía.
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