1.
Quiero dejar acá una adivinanza:
no es de este mundo ni de fantasía,
quién sabe si inventó la brujería
de poder ir atrás mientras avanza.
A quien lo ignora aplicará venganza
y a sus hijos ya muertos tiranía,
de tu respiro es un macabro espía,
y burlador de tu desesperanza.
Asesino que mata hasta a la muerte,
un infinito preso en su vocablo
al que le desconfían fuerza y suerte.
Para aplacar dolor sirve el diablo,
y aun se aburre cuando se divierte.
No tardaste. Del tiempo es de lo que hablo.
2.
Pienso otra cosa sobre aquel asunto
del enigma del cauce inasible,
despóticas corrientes e invisible
su pretérito auténtico o presunto.
Del perdón la enemiga y su esclava,
es la otra manera del olvido,
simulacro del libro que leído
se hace más ella que ella misma. Clava
el mito que contaron o inventamos
en suelo y vicio de melancolía.
Sos los que fueron y con los que vamos.
A veces encendés noches, y al día
das excusas, tormentos o reclamos,
memoria, aliada de la rebeldía.
3.
En un sentido de intestinos huecos
de bestia hambrienta, eterna, adicta cosa
a sueños, dudas, perdición furiosa
donde no hay voz más guía que los ecos.
Quise seguir por donde iba cuando
vi lo que dejé atrás allá adelante
y el futuro allá atrás, yo tan pedante
no deshice los pasos que fui dando.
"Soy presa de misterios y de enigmas
y de incógnitas y de azar", pensé.
Ya quisiera excusarme en el recinto
que saca a las locuras sus estigmas,
y no esquivar respuestas que ya sé:
que yo misma y en mí soy laberinto.
4.
Compite por el podio de grandeza
y de inicio y de azar y de ilusoria
cifra justa de puntos en la historia
con dios, la muerte, el tiempo. Siempre esa
manía obligada de la duda
de cuál es cuál y cuál ha sido invento
del otro. O su sueño. Fue un intento
frustrado de un augur, fue espada aguda
hoy sin perfil ni faz. Caos plural
cuya memoria única y total
se acumula en un vértice, en un verso.
Algo que a nuestros miedos es inmune.
Nunca podremos perturbar la impune
voz del inverosímil universo.
5.
Con la superstición oscura y obvia
y la grotesca dignidad supuesta
de ineludible y figurada siesta
llego a la tan forzada claustrofobia.
Lujo de mármol, la mansión solemne
que vale igual que el polvo o que el anónimo
campo perdido. Lúgubre seudónimo
de libertad pacífica e indemne.
La calma abarca más de lo que abarca
la duda, y el respeto se hace miedo,
no encontré tantos sitios donde puedo
reírme de mí, y escéptica la parca
se ríe del absurdo cautiverio
porque ni es casa suya el cementerio.
6.
Un punto que es mil formas y es esfera,
un mapa de un mensaje intraducible,
un texto de memorias ilegible,
un estruendo que muere y aún espera.
Contiene en uno la totalidad
eterna de los puntos, no el del ciego.
Es de todos y no es de nadie, el fuego
fue su madre, o mejor, la oscuridad
y fue su padre el tiempo. Están unidos
el pasado de ya extinguido foco,
el futuro de extenso sino, y poco
queda para el presente, torpes ruidos.
Todo en una misma adivinanza inmerso
te sugiero otra vez el universo.
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lunes, febrero 17, 2020
jueves, noviembre 28, 2019
No me sale escribirle al amor, sonetos
1. No le pongo título para que no sea cursi
No te idealizo yo, eh, de verdad,
ni traduzco tus gestos en amores,
no quiero que me sirvas o me adores
ni me rescates de la ir/realidad
como no lo hace ya mi soledad,
tampoco quiero comparar errores
con el parámetro de mis errores
o hacer examen a tu libertad.
No priorizo antes de mi voz tu voz,
ni te pretendo summum de hermosura
o caja de consuelos, ni por los
¿defectos? te atribuyo más ternura.
Pasa que cuando duermo así, sin vos,
mi insomnio y cuerpo son una tortura.
2. Éste habría que trabajarlo más pero qué paja
Pelotudez pelotudez dos puntos
algo así de lo mutuo bla bla bla,
cuestiones de felicidad, de hablar
de si importa o no estar o no estar juntos.
Y si juntos o no es vida mísera,
y algo más del oxímoron tedioso
del hielo abrasador... no sé qué coso.
(¡Manera del latido de una víscera!)
Lo que resigna (pero no resigna
sustancia y jerarquía). Mi chanchín,
siempre hay apodos chotos y se indigna
nadie nobody o quien no importa en fin.
Es lo opuesto o lo mismo a la consigna
capciosa de lo bondadoso o ruin.
No te idealizo yo, eh, de verdad,
ni traduzco tus gestos en amores,
no quiero que me sirvas o me adores
ni me rescates de la ir/realidad
como no lo hace ya mi soledad,
tampoco quiero comparar errores
con el parámetro de mis errores
o hacer examen a tu libertad.
No priorizo antes de mi voz tu voz,
ni te pretendo summum de hermosura
o caja de consuelos, ni por los
¿defectos? te atribuyo más ternura.
Pasa que cuando duermo así, sin vos,
mi insomnio y cuerpo son una tortura.
2. Éste habría que trabajarlo más pero qué paja
Pelotudez pelotudez dos puntos
algo así de lo mutuo bla bla bla,
cuestiones de felicidad, de hablar
de si importa o no estar o no estar juntos.
Y si juntos o no es vida mísera,
y algo más del oxímoron tedioso
del hielo abrasador... no sé qué coso.
(¡Manera del latido de una víscera!)
Lo que resigna (pero no resigna
sustancia y jerarquía). Mi chanchín,
siempre hay apodos chotos y se indigna
nadie nobody o quien no importa en fin.
Es lo opuesto o lo mismo a la consigna
capciosa de lo bondadoso o ruin.
sábado, octubre 05, 2019
Soneto 50&50
Cuando escribo poesía me gusta:
masticar mientras, palabrear durante,
adverbiar o eso otro, contar
sílabas con los dedos como un piano.
Degustar las palabras once veces,
hacerlo mantra, canción o plegaria
de sonido, de imagen y silencio.
No me gusta: fingir y caer bien,
no entender lo que digo, quedar corta,
que me importe pensar en quien lo lea,
mentir mis ideas, forzar la rima.
Ésta no cumple nada y no me importa
porque sólo de hacer se me babea
el hipotálamo de dopamina.
masticar mientras, palabrear durante,
adverbiar o eso otro, contar
sílabas con los dedos como un piano.
Degustar las palabras once veces,
hacerlo mantra, canción o plegaria
de sonido, de imagen y silencio.
No me gusta: fingir y caer bien,
no entender lo que digo, quedar corta,
que me importe pensar en quien lo lea,
mentir mis ideas, forzar la rima.
Ésta no cumple nada y no me importa
porque sólo de hacer se me babea
el hipotálamo de dopamina.
martes, octubre 01, 2019
Gato, soneto
¿Qué distingue a tu gato de vos mismo?
te gusta más que vos y no a la inversa,
tu tiempo es rígido en tu cuerpo mientras
él se lame las bolas, trepa abismos,
él se es indiferente, no entiende
de bulling, vos quizá odiaste tu cuerpo,
él tan libre y vos preso en tus conceptos.
Un ser del inconsciente porque duerme
más rato del que está despierto, sos
el último resquicio de su ojo,
la mano que lo rasca y el despojo
que le sirve postrándose a sus súplicas.
En proporción es más inteligente:
mira y caza y no duda lo que siente.
Versión previa en prosa
¿En qué distinguimos a un gato de uno mismo? En que nos gusta más, ni falta que hace un espejo. Finge también más. Esa incisión de mirada, esa apariencia inteligente, esa aura de meditación y sabiduría, son todos fingimientos, pose, falsedad. Le adjudicamos tantas cosas que no entiende, por lo tanto no son reales. Probablemente se olvidó qué pensó ayer, no te ama, te usa, le das placer si lo rascás y le das de comer. Pero no tiene la idea de la distinción entre el mal y el bien. Uno pensaría que es inferior por eso, pero es superior por lo mismo, tiene la libertad de matar sin ser culpable. A vos te van a juzgar. Vos como humano sos el ser más preso en tus conceptos, estás rodeado en mil ideas que te obligan a ser lo que sos y hacer lo que hacés. El gato es libre de mente, y vos sos su esclavo porque lo amás más que él a vos. Ni hablar del asunto de la agilidad, él es más su cuerpo que vos, vos probablemente odies tu cuerpo o en algún momento lo hayas hecho, y lo padezcas en varios niveles de percepción. Su cuerpo está calculado para durar menos por lo tanto tiene el tiempo más condensado en sus células. Tu tiempo está fláccido adentro tuyo y no sabés qué hacer con tu inteligencia. Su inteligencia es menor pero está mucho mejor aprovechada. En proporción: sos un estúpido. Te duelen los pies, la espalda, el cuello, las rodillas, mientras el gato se lame el culo y trepa los árboles. Pero duerme el ochenta por ciento del día así que es un ser más del inconsciente, lo que sus ojos ven es menos real que sus sueños, eso te pone en un lugar de casi inexistencia, mientras tanto vos en tu vigilia te preguntás para qué estás vivo.
te gusta más que vos y no a la inversa,
tu tiempo es rígido en tu cuerpo mientras
él se lame las bolas, trepa abismos,
él se es indiferente, no entiende
de bulling, vos quizá odiaste tu cuerpo,
él tan libre y vos preso en tus conceptos.
Un ser del inconsciente porque duerme
más rato del que está despierto, sos
el último resquicio de su ojo,
la mano que lo rasca y el despojo
que le sirve postrándose a sus súplicas.
En proporción es más inteligente:
mira y caza y no duda lo que siente.
Versión previa en prosa
¿En qué distinguimos a un gato de uno mismo? En que nos gusta más, ni falta que hace un espejo. Finge también más. Esa incisión de mirada, esa apariencia inteligente, esa aura de meditación y sabiduría, son todos fingimientos, pose, falsedad. Le adjudicamos tantas cosas que no entiende, por lo tanto no son reales. Probablemente se olvidó qué pensó ayer, no te ama, te usa, le das placer si lo rascás y le das de comer. Pero no tiene la idea de la distinción entre el mal y el bien. Uno pensaría que es inferior por eso, pero es superior por lo mismo, tiene la libertad de matar sin ser culpable. A vos te van a juzgar. Vos como humano sos el ser más preso en tus conceptos, estás rodeado en mil ideas que te obligan a ser lo que sos y hacer lo que hacés. El gato es libre de mente, y vos sos su esclavo porque lo amás más que él a vos. Ni hablar del asunto de la agilidad, él es más su cuerpo que vos, vos probablemente odies tu cuerpo o en algún momento lo hayas hecho, y lo padezcas en varios niveles de percepción. Su cuerpo está calculado para durar menos por lo tanto tiene el tiempo más condensado en sus células. Tu tiempo está fláccido adentro tuyo y no sabés qué hacer con tu inteligencia. Su inteligencia es menor pero está mucho mejor aprovechada. En proporción: sos un estúpido. Te duelen los pies, la espalda, el cuello, las rodillas, mientras el gato se lame el culo y trepa los árboles. Pero duerme el ochenta por ciento del día así que es un ser más del inconsciente, lo que sus ojos ven es menos real que sus sueños, eso te pone en un lugar de casi inexistencia, mientras tanto vos en tu vigilia te preguntás para qué estás vivo.
miércoles, septiembre 25, 2019
Soneto a una pesadilla
Resulta que aburrida en su scrolleo
de ir gastando su dedo y voluntad
el destino, blandura y gravedad
resbalaron el cel camino al suelo.
Y en la pantalla tan sensible al tacto
toca el más y al azar la galería
y ocupada en putear por la caída
sin ver bloquea pantalla en el acto.
Por concentrarse en su vida real
lo aísla decidida en el baúl
por muchas horas de desconexión,
y sus mil followers tan wtf
y ella elongando el psoas toda cool
sin ver que ven su culo en plena acción.
Cuestión que aburriéndose con su propio scrolleo, ese de ver sin mirar, gastar en automático tanto el dedo como la voluntad, quiso el destino, la física y su blandura de músculos que se le resbalara como un pez el celular camino al suelo, como un pez el celular y en su camino al suelo, un poco antes, la pantalla táctil se sensibilizó profundamente en la parte de abajo, en el más de Instagram, y la mano en movimientos sin decisión eligió al azar una foto de la galería ya abierta y entre el manoteo y la resbalada y las puteadas no va que siguiente y que compartir y que barrita cargada y que finalizando, cayó el celular pantalla abajo, casi digo panza abajo, humanizándolo, pobre criatura, salvada por el templado y la fundita, y ella sin verle la cara lo levantó y bloqueó pantalla y se fue a sus cosas. Y la cosa fue que la foto que vino el destino a elegir, porque el forro no piensa, hace sin meditar, fue una de una sesión porno que hizo hace no mucho la desgraciada, un culo, un primer plano (del culo), y no sólo un culo, un culo con una pija adentro, anónima en la foto, sin dueño podría llegar a ser esa, pero el culo no, la cara de ella se corresponde al cuerpo del culo, allá atrás y lejos, cuerpo deforme con un escorso ridículo, ni que estuviera buena la foto para colmo, un culo que es igual o casi igual a cualquier culo, un agujero incierto, mal iluminado, mal definido, tapada su esencia de culo por la irrupción de una pija igual o casi igual a cualquier pija, pero su cara allá al fondo le da un sentido a ese culo y esa pija que no verá ya que decidió suspender la tecnología por varias horas, recuperar el tiempo perdido, desintoxicarse un poco de la cantidad de información basura circulando frente a sus ojos desconcentrados. Mientras su meditación, lectura, estudio, limpieza profunda de su hogar, pensar en la crisis, el mundo, cómo salvarlo desde la comodidad de su hogar, cómo es más copada que los vecinos de abajo o arriba o el que sea, sus ochocientos treinta y cinco seguidores (de los cuales a trescientos no sigue porque no sabe quiénes son, otros trescientos le chupa un huevo y es recíproco, con otros cien habrá tenido algún vínculo distante pero no tanto como para no seguir si la siguen, unos pocos de verdad le importa y con unos poquísimos se junta a charlar o algo), van viendo, trompada en la cara, un culo y una pija y una cara que reconocen pero dudan entre no ver y quedarse deduciendo. Los más cercanos quieren ayudarle, comunicarse con ella, advertirle, el autor de la pija se petrifica, vacila, no se reconoce del todo en esa mancha, desea muy en el fondo que sea suya, y no tan en el fondo agradece no tener cara, la madre escupe el café, las amigas piensan le robaron, la secuestraron, está muerta en una zanja, los conocidos no sabemos que piensan, algún corazón se suma porque es gratis, Instagram no censura la foto por deforme y poco píxel, la llaman por teléfono, no atiende, se desconectó, silenció y se alejó del teléfono, nadie la va a buscar a la casa donde está porque está sola en la ciudad, ya regó, ordenó, leyó dos páginas más de la novela, cortó zapallo para la sopa, horas de todo el mundo tan wtf y ella sintiéndose muy cool mientras elonga el psoas y escucha Billie Eilish.
de ir gastando su dedo y voluntad
el destino, blandura y gravedad
resbalaron el cel camino al suelo.
Y en la pantalla tan sensible al tacto
toca el más y al azar la galería
y ocupada en putear por la caída
sin ver bloquea pantalla en el acto.
Por concentrarse en su vida real
lo aísla decidida en el baúl
por muchas horas de desconexión,
y sus mil followers tan wtf
y ella elongando el psoas toda cool
sin ver que ven su culo en plena acción.
Versión previa en prosa
Cuestión que aburriéndose con su propio scrolleo, ese de ver sin mirar, gastar en automático tanto el dedo como la voluntad, quiso el destino, la física y su blandura de músculos que se le resbalara como un pez el celular camino al suelo, como un pez el celular y en su camino al suelo, un poco antes, la pantalla táctil se sensibilizó profundamente en la parte de abajo, en el más de Instagram, y la mano en movimientos sin decisión eligió al azar una foto de la galería ya abierta y entre el manoteo y la resbalada y las puteadas no va que siguiente y que compartir y que barrita cargada y que finalizando, cayó el celular pantalla abajo, casi digo panza abajo, humanizándolo, pobre criatura, salvada por el templado y la fundita, y ella sin verle la cara lo levantó y bloqueó pantalla y se fue a sus cosas. Y la cosa fue que la foto que vino el destino a elegir, porque el forro no piensa, hace sin meditar, fue una de una sesión porno que hizo hace no mucho la desgraciada, un culo, un primer plano (del culo), y no sólo un culo, un culo con una pija adentro, anónima en la foto, sin dueño podría llegar a ser esa, pero el culo no, la cara de ella se corresponde al cuerpo del culo, allá atrás y lejos, cuerpo deforme con un escorso ridículo, ni que estuviera buena la foto para colmo, un culo que es igual o casi igual a cualquier culo, un agujero incierto, mal iluminado, mal definido, tapada su esencia de culo por la irrupción de una pija igual o casi igual a cualquier pija, pero su cara allá al fondo le da un sentido a ese culo y esa pija que no verá ya que decidió suspender la tecnología por varias horas, recuperar el tiempo perdido, desintoxicarse un poco de la cantidad de información basura circulando frente a sus ojos desconcentrados. Mientras su meditación, lectura, estudio, limpieza profunda de su hogar, pensar en la crisis, el mundo, cómo salvarlo desde la comodidad de su hogar, cómo es más copada que los vecinos de abajo o arriba o el que sea, sus ochocientos treinta y cinco seguidores (de los cuales a trescientos no sigue porque no sabe quiénes son, otros trescientos le chupa un huevo y es recíproco, con otros cien habrá tenido algún vínculo distante pero no tanto como para no seguir si la siguen, unos pocos de verdad le importa y con unos poquísimos se junta a charlar o algo), van viendo, trompada en la cara, un culo y una pija y una cara que reconocen pero dudan entre no ver y quedarse deduciendo. Los más cercanos quieren ayudarle, comunicarse con ella, advertirle, el autor de la pija se petrifica, vacila, no se reconoce del todo en esa mancha, desea muy en el fondo que sea suya, y no tan en el fondo agradece no tener cara, la madre escupe el café, las amigas piensan le robaron, la secuestraron, está muerta en una zanja, los conocidos no sabemos que piensan, algún corazón se suma porque es gratis, Instagram no censura la foto por deforme y poco píxel, la llaman por teléfono, no atiende, se desconectó, silenció y se alejó del teléfono, nadie la va a buscar a la casa donde está porque está sola en la ciudad, ya regó, ordenó, leyó dos páginas más de la novela, cortó zapallo para la sopa, horas de todo el mundo tan wtf y ella sintiéndose muy cool mientras elonga el psoas y escucha Billie Eilish.
martes, julio 02, 2019
A las cinco de la tarde un eclipse/Muerte oscura en pleno día frío/A qué terribles cinco de la tarde/Fueron a parar las noches, los muertos
A las cinco de la tarde la luna,
un eclipse, un recuerdo, una suerte,
con cuántas fantasías de la muerte
deambulamos sin presencias o alguna.
Adónde se nos cuela el abandono,
una luz no es metáfora de nada,
¿saliste ya? tu sombra alargada
se borró, hace frío. Me abotono.
En qué terribles cinco de la tarde
miraste al riachuelo putrefacto
hipnotizada con el agua que arde.
En qué negro rincón del mundo abstracto
dije voy a dejar de ser cobarde.
No sé. Mi refugio quedó intacto.
un eclipse, un recuerdo, una suerte,
con cuántas fantasías de la muerte
deambulamos sin presencias o alguna.
Adónde se nos cuela el abandono,
una luz no es metáfora de nada,
¿saliste ya? tu sombra alargada
se borró, hace frío. Me abotono.
En qué terribles cinco de la tarde
miraste al riachuelo putrefacto
hipnotizada con el agua que arde.
En qué negro rincón del mundo abstracto
dije voy a dejar de ser cobarde.
No sé. Mi refugio quedó intacto.
lunes, julio 01, 2019
Soneto a calle Defensa y Av. Patricios que son la misma
La rambla del Riachuelo un laburante
de Alpargatas paseó seguramente,
los helechos le brotan por su frente
abandonada, la fábrica distante.
La loba del Lezama allá adelante,
y de peor animal un presidente,
y ahí mismo en la calle duerme gente
enfrente de la catedral pedante.
Los adoquines, la lluvia y el frío,
Pirilo, muzarella sin cubierto,
el candombe, la sangre del domingo,
un barrio a la ex orilla de un río,
la feria bien contenta a cielo abierto
con los euros queridos de los gringos.
de Alpargatas paseó seguramente,
los helechos le brotan por su frente
abandonada, la fábrica distante.
La loba del Lezama allá adelante,
y de peor animal un presidente,
y ahí mismo en la calle duerme gente
enfrente de la catedral pedante.
Los adoquines, la lluvia y el frío,
Pirilo, muzarella sin cubierto,
el candombe, la sangre del domingo,
un barrio a la ex orilla de un río,
la feria bien contenta a cielo abierto
con los euros queridos de los gringos.
sábado, mayo 04, 2019
Pornografía en sonetos
1. A Cupido,
(Homenaje a "A Eros", de Alfonsina Storni)
Acechabas, te vi y abrí el pescuezo
con tu propio flechazo que movías,
aproveché yo también para herirme
y me clavé tu angelical corona.
Mientras morías desnudé mi vientre,
temblaban tus pupilas engañosas,
extirpé de un tirón tus ojos de oro
y sin apuro los metí en mi sexo.
Carneé de punta a punta el torso triste
y exhibí al cielo negro mis hazañas.
Viéndonos se apareaban las sirenas
y en las montañas de la playa albina
yo con tus vísceras. Lavó la luna
la sangre que no bebí con las olas.
2. Al espejo
(homenaje al de J. L. Borges con ese título)
¿Por qué persistes, pervertido espejo,
en duplicar la bestia de ocho piernas,
ocho o más, con otro espejo, eternas,
y empeorarnos afuera del reflejo?
Eres como un nosotros mejorado,
me salvas del escorzo y me muestras
con los cuerpos completos cómo entra
por rincones de mí ya no ocultados.
El hecho de existir en ti más bellos,
te agrega magia, y más magia a ellos,
y a nosotros la envidia de entender
que de tan verdaderos que se ven
lo son más que nosotros, y aún más:
su goce es más y más y más y más.
3. A un sueño húmedo o una fantasía, no sé
Yendo a verte en el espacio pringoso
del verano que sube calcinante
adelanto la humedad penetrante
del espejo que nos mira morboso.
Un pulpo me levanta cariñoso,
lento y entre mis nalgas palpitante,
levito en la caricia fascinante
que es metáfora de vos fogoso.
Pero es que no se coge con poesía,
ni con sueños o un recuerdo vivaz,
ni con decir qué te haría y me harías,
aunque ya que me voy a calentar,
poniendo en amor propio mi energía,
reveo los videos de guasap.
4. 69
(Un poco de homenaje a O. Girondo y a "Amor constante más allá de la muerte" de F. de Quevedo)
Se chupan, se babean, se penetran,
el poema está escrito en el colchón
y en seis nueve el compás de la canción
que hacen con las lenguas y sin letra,
ese espejo asimétrico que encuentra
veinte dedos, huecos cinco y montón
de líquido que ayuda hasta el dofón
que quepa entero o no según qué entra,
cabeza que conoce bien el yeite,
juguetes que de a un par se han metido,
multiorgasmos que tanto fuego han dado,
cada uno, embebido en aceite,
sexos, bocas, anos serán queridos,
polvo echarán, mas polvo enamorado.
Tres sonetos de contradicciones, homenaje a Sor Juana Inés de la Cruz
Relativismo
("Correspondencias entre amar o aborrecer")
Algo que me batió un desconocido
resulta seca concha por odiado,
si lo mismo decís vos por deseado
se me chorria hasta el suelo de fluido.
Si en la calle cualquier gil atrevido
apoya, toca, muestra o es sarpado,
vos podés hacer todo y ser amado
por lo mismo que el otro aborrecido.
Será que cuando estás a la distancia
la mierda abusadora más padezco,
en contraste, el celo se hace fuerte
porque medio que son las mismas ansias
con las que quiero a quien mi cuerpo ofrezco
que con las que a quien odio quiero muerte.
Desencuentros
("Prosigue el mismo asunto y determina que prevalezca la razón contra el gusto")
Lo que quiero atrás tengo adelante,
si abajo querés ir te pongo arriba,
querés quedar conforme con saliva
lo que pienso llenar de lubricante.
Cuando esperás que sea dominante
te ruego que me ates bien pasiva,
si te da por tomar la iniciativa
ya te puse como quise triunfante.
Si pedís el perrito yo no quiero,
insinuás el seis nueve y pido rana,
sin coordinar difícil que se encaje.
Pero frente a la opción antes prefiero
cogerte por el culo aun sin ganas
que poner yo el mío y se te baje.
Inconformismos
("Resuelve la cuestión de cuál sea pesar más molesto en encontradas correspondencias: amar o aborrecer")
Quizás el más perfecto no se siente
tan fuertemente como era esperado
y uno más raro o medio doblado
desde algún ángulo al ge le da fuerte.
Si a uno discrimino por diferente,
otro me frustra por soblevaluado,
si alguno no funciona en cierto lado
otro hueco lo va a hallar preferente.
Cuando flasheo con la variedad
a veces me voy para lo fantástico,
busco escaparme de la soledad
e invento un imposible plan orgiástico,
y si me aburro de los de verdad
desprecio a todos y agarro el de plástico.
8. Uno para un graffiti
Desde el principio que estoy encantada
con tu voz, ojos, cuerpo, y la manija
que tengo ni bien recuerdo tu pija
me tiene suspirando y bien mojada.
Así es como estoy de enamorada,
que en mis labios tengo la idea fija
de que pase tu lengua y no se aflija
mi concha por estar ya preparada,
por eso que tus manos me provocan
con mimos suaves o apretones duros,
para tenerte adentro y como loca,
en plena luz del día o en lo oscuro
siempre pienso en los besos de tu boca
y en cuánto la extrañamos con mi culo.
9. Premoniciones
Amanezco inventando imágenes y frases
para hacer y decirte cuando tu cierre aprieta
y mi mano adivina qué quiere la bragueta,
que se hincha y empuja advirtiendo qué hace.
Cuál es tu favorito, no sé, donde pasase
resbalando tu glande, de piel tersa y violeta,
suave, hondo, constante, la caricia perfecta
por cualquier agujero al que quieras que entrase.
Son muchas más las ganas que las opciones (tres)
de sentírtelo adentro, y apurar el preámbulo
de mirarlo crecer, de tocarlo con hambre,
y el paladar se moja por saber bien que ves
lo mucho que me gusta el encuentro noctámbulo
y el show del semen cuando salta que da calambre.
10. Con la ausencia
Cuando abro los ojos y no veo los tuyos,
curiosos e indiscretos, si es que no sería antes
que nada tu erección, bien dura, palpitante,
o no oigo tus hermosa y los demás murmullos,
me quedo consternada, pensando en los arrullos
de las mañanas en que deseaba abundante
que abrieras mis caderas y te postraras ante
la zona de mi cuerpo que gustases. Yo huyo
de estas sábanas solas, e invoco la ternura
de tus dedos, tu lengua, la pericia de aquéllos,
el ingenio de ésta, de todos la cordura
que me hacen perder, y me corren destellos
que obligan a mi mano a complacer la locura
que me causa tu imagen atrapada en mi cuello.
11. Polémica de coger con uno lindo pero boludo
(Homenaje a "Riesgo de celebrar la hermosura de las tontas" F. de Quevedo)
Mármol lo apodó mi ojo confundido
y me lo contradijo una mesada;
dije luz el color de su mirada
y me puteó este fuego, que hago y cuido.
De mano de cristal es engreído
y ni del caucho o goma es envidiada,
con él pensé a mi cama desbocada
cuando fue sólo afónico crujido.
Oyendo a Arjona y Coelho por ronce
nombré Quevedo y Mozart a su charla;
llamé al pene escultura de oro y bronce,
pero si metal fuera, al compararla,
sea eunuco, y quirúrgicos entonces
mis dedos por correr para empeñarla.
12. A los polvos malos
Sufre sin entender el pobre loco
qué es, para qué sirve y dónde va a estar
el clítoris o erógeno lugar
o lo que sea que saque el gusto a poco.
Este lienzo y adónde poner foco
no resultó tan fácil pincelar
por querer entender sin preguntar
un cuerpo más complejo que el barroco.
Aburrida del fracaso insistente,
sin encontrar una excusa oportuna
—y él sin cortar por miedo a que lo cuente—
concluye, por desgracia o por fortuna,
que al no explicar lo que se quiere y siente
termina siendo mala también una.
13. A uno que no puede con su cansancio
En el delgado borde de vigilia
resistís sin firmeza, casi tanta
tiene tu miembro, yo calculo en cuánta
cantidad de ademanes se concilia
tu sueño. Va tu voz que reconcilia
partes de alguna frase en la garganta
con ronquido esbozado que me canta
rastros de metafórica zoofilia.
Mascullarás obscenidades tiernas,
quizá. No entiendo bien. Quiero entregarme
al peso de tu cuerpo, es una roca
tu cráneo, una almohada mi entrepierna.
Estoy entre ignorarte o amigarme
con el insomnio y violarte la boca.
14. Diálogo entre dos canes
(Homenaje a "Diálogo entre Babieca y Rocinante", de M. de Cervantes Saavedra)
—Estoy en celo, ¿me montás?, vení.
—Sí, mirá, entró sin manos, qué proeza.
—Ja, pavote, empujá con mucha fuerza,
no doy más. —Lo noté cuando te olí,
te hago sextillizos. —No, salí.
—Tarde, imposible, es la naturaleza,
¿y crías por qué no, te da pereza?
—Montón, soy piel y hueso. —Sí, te vi.
—No sé cuál tengo más, hambre o lascivia,
es que no como. —A tu dueña: escracho,
o llorá. —Es que están muy encerrados,
y parece que nada les alivia,
la ama vive embobada con su macho,
y que nosotros más abotonados.
15. BDSM 1.
(Homenaje a "Mientras por competir con tu cabello", de Góngora)
La palabra de seguridad era
esternocleidomastoideo, ¿okey?
otra no vale, no rompas la ley
por más que llores te hago lo que quiera.
Dejame al borde, que sienta que muera,
soy perra, sucia, esclava y vos el rey,
ahorcame, rebencame como a un buey
que más me excita cuanto más fulera.
Gozan esclavo, buey, perro leal
antes que de esperar la muerte helada
gustando de otra muerte no real,
se burlan de ambas en la bufonada,
que el sexo que les dicen que es normal,
es tierra, es humo, es polvo, es sombra, es nada.
16. A una celosa de la comida
Jornada fría, lluviosa, perfecta
como para quedarme todo el día
con mi carne de ansiedad y porfía
ofreciendo a sus pupilas hambrientas.
Le di mis senos de mango caliente,
mi sexo un durazno dulce y carnoso
frutilla mi lengua, gajos jugosos,
toda mi pulpa para que se tiente,
y frutas literales prefirió...
Dos horas rellenando una colita,
no la mía, precisamente no,
una al horno, con miel, ajo, papitas.
Me pondría la gurmé en el totó
para que tenga con las dos la cita.
17. A un sueño esdrurótico
Por más que en general estoy besándote
con un entusiasmado empeño lírico
el seso se distrae anarco, onírico,
y reemplaza el gerundio por cortándote,
sin juzgar lo que gozo yo chupándote
ni escapar de ejercer mi rol vampírico
delirando hasta el colmo en lo satírico
vigilo el fuego en el que estoy asándote.
Si sos víctima de un sueño antropófago
me encanta la visión fantasmagórica
con mi propia persona de sarcófago.
También rehúso esa excusa alegórica
y te siento recorrerme el esófago
sin oniris, sin ficción, sin retórica.
18. BDSM 2
(Homenaje a "¡Avanti!" de Almafuerte)
Si me postrás diez veces, te lo admito,
o las que quieras, cien o mil quinientas,
nunca son suficientes o violentas
como para no reforzar el rito.
Con la pasión bestial con que ahoga el grito,
agarra, tira, sacude y aprieta
o me mima cuando estoy somnolienta
la misma mano que tejió el nudito.
Un desprejuicio animalmente fuerte,
esposas, vendas, cera, chirlo y trazos
de una cuerda que marca el espinazo.
Y yo confío en vos más que en la suerte
aunque prefiero que aflojés el brazo
cinco segundos antes de la muerte.
19. Al optimismo frente a la incertidumbre de no saber si te veré
(Homenaje a "¡Piu avanti!" de Almafuerte)
No me doy por vencida ni advertida,
no me digas que no ni aunque no puedas,
pongo fe en la insistencia y quizá cedas
a mi exageramiento de sufrida.
Tengo el tesón del can que por su vida
necesita del dogui y te lo ruega,
que a tu llamado da confianza ciega
y menea la cola a lo que pidas,
al maíz que me des, feliz te grazno,
tu escribiendo es mi aullido en luna llena,
a tu en línea soy terca como un asno,
sonrío al celular, noticia buena
porque envié el emoji del durazno
y respondiste el de la berenjena.
—Tarde, imposible, es la naturaleza,
¿y crías por qué no, te da pereza?
—Montón, soy piel y hueso. —Sí, te vi.
—No sé cuál tengo más, hambre o lascivia,
es que no como. —A tu dueña: escracho,
o llorá. —Es que están muy encerrados,
y parece que nada les alivia,
la ama vive embobada con su macho,
y que nosotros más abotonados.
15. BDSM 1.
(Homenaje a "Mientras por competir con tu cabello", de Góngora)
La palabra de seguridad era
esternocleidomastoideo, ¿okey?
otra no vale, no rompas la ley
por más que llores te hago lo que quiera.
Dejame al borde, que sienta que muera,
soy perra, sucia, esclava y vos el rey,
ahorcame, rebencame como a un buey
que más me excita cuanto más fulera.
Gozan esclavo, buey, perro leal
antes que de esperar la muerte helada
gustando de otra muerte no real,
se burlan de ambas en la bufonada,
que el sexo que les dicen que es normal,
es tierra, es humo, es polvo, es sombra, es nada.
16. A una celosa de la comida
Jornada fría, lluviosa, perfecta
como para quedarme todo el día
con mi carne de ansiedad y porfía
ofreciendo a sus pupilas hambrientas.
Le di mis senos de mango caliente,
mi sexo un durazno dulce y carnoso
frutilla mi lengua, gajos jugosos,
toda mi pulpa para que se tiente,
y frutas literales prefirió...
Dos horas rellenando una colita,
no la mía, precisamente no,
una al horno, con miel, ajo, papitas.
Me pondría la gurmé en el totó
para que tenga con las dos la cita.
17. A un sueño esdrurótico
Por más que en general estoy besándote
con un entusiasmado empeño lírico
el seso se distrae anarco, onírico,
y reemplaza el gerundio por cortándote,
sin juzgar lo que gozo yo chupándote
ni escapar de ejercer mi rol vampírico
delirando hasta el colmo en lo satírico
vigilo el fuego en el que estoy asándote.
Si sos víctima de un sueño antropófago
me encanta la visión fantasmagórica
con mi propia persona de sarcófago.
También rehúso esa excusa alegórica
y te siento recorrerme el esófago
sin oniris, sin ficción, sin retórica.
18. BDSM 2
(Homenaje a "¡Avanti!" de Almafuerte)
Si me postrás diez veces, te lo admito,
o las que quieras, cien o mil quinientas,
nunca son suficientes o violentas
como para no reforzar el rito.
Con la pasión bestial con que ahoga el grito,
agarra, tira, sacude y aprieta
o me mima cuando estoy somnolienta
la misma mano que tejió el nudito.
Un desprejuicio animalmente fuerte,
esposas, vendas, cera, chirlo y trazos
de una cuerda que marca el espinazo.
Y yo confío en vos más que en la suerte
aunque prefiero que aflojés el brazo
cinco segundos antes de la muerte.
19. Al optimismo frente a la incertidumbre de no saber si te veré
(Homenaje a "¡Piu avanti!" de Almafuerte)
No me doy por vencida ni advertida,
no me digas que no ni aunque no puedas,
pongo fe en la insistencia y quizá cedas
a mi exageramiento de sufrida.
Tengo el tesón del can que por su vida
necesita del dogui y te lo ruega,
que a tu llamado da confianza ciega
y menea la cola a lo que pidas,
al maíz que me des, feliz te grazno,
tu escribiendo es mi aullido en luna llena,
a tu en línea soy terca como un asno,
sonrío al celular, noticia buena
porque envié el emoji del durazno
y respondiste el de la berenjena.
martes, septiembre 07, 2010
Interior previo
De tu noche hasta mi casa son mil pasos
que conozco en mi memoria y en mi inercia
harta de ser (quien oyera tu insistencia
supondría) deseo tuyo, escaso,
frustraría soledades, por si acaso,
que tomaran por absurda la existencia
de mí y mis fragilidades que empiezan
incluso antes de llegarme hasta tus brazos.
El frío es hondo y cansado y al pasar
(ya no hay miedo de llegar a mi destino
ni con una compañía que me invento)
el viento congela travestis de sal,
pinta veredas. Yo paro, porque el camino
justo me jode en el pie y en el soneto.
sábado, agosto 28, 2010
Soneto
Tristón tenía el mago el rutilante,
de la más vasta y fresca luz del día,
jasmín, que porque el ceño le fruncía
obligaba a sí mismo ir delante.
Pescuezo del camello tan pedante
que ni él mismo le dijese al kía
que ella enderezando su bravía
rumiaba un envión visto el turbante,
y buscó entre sus castidades esas
sonoras llamaradas del apuro
que osado ÿ sutil llamaba fresas,
los ayes ya oídos de un auguro
reían de la magia en sutilezas
con ella, la que dio el beso oscuro.
Ispirado en un soneto de Luis de Góngora, del que me gustó mucho la sonoridad pero que no entendí nada.
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